El mundo del Bondage, que es de donde sale esa primera B de las siglas BDSM, es súper amplio. La inmovilización erótica es practicada por un amplísimo espectro de personas, desde quienes que buscan una manera de dar un giro a sus juegos de cama, hasta expertos atadores que lo practican con fines meramente estéticos o de exhibición artística. Practicado de manera segura, el bondage es uno de los juegos más divertidos, llenos de posibilidades y matices.

La icónica cuerda roja de Hajime Kinoko

En general, cuando hablamos de bondage nos vienen a la cabeza siempre complejas y preciosas ataduras realizadas con cuerda, conocidas como Shibari o Kinbaku. Pero las cuerdas no están al alcance de todo el mundo, requieren un intenso aprendizaje y deben realizarse con unos mínimos conocimientos en materia de seguridad. ¿Que ocurre entonces con aquellas personas que no quieren adentrarse en ese mundo y que solo buscan una manera rápida, sencilla y segura de inmovilizar a su compa de juego?

Es cierto que existen ligaduras para muñecas y tobillos en forma de esposas y tobilleras, pero a veces necesitamos algo más flexible, que permita algo más que simplemente maniatar cerrando un velcro. Para eso tenemos la cinta de Bondage.

La cinta de Bondage se parece mucho a la cinta aislante o de embalar a simple vista y se usa prácticamente igual. Permite desde maniatar o atar tobillos y muñecas entre sí, hasta realizar ataduras más complicadas o fijar por ejemplo un wand o vibrador en una zona concreta. La diferencia entre estas cintas y las anteriormente mencionadas, es que carecen de adhesivo o pegamento, se pegan a sí mismas, sin dejar residuos pegajosos en la piel ni arrancar el vello cuando se retira, lo que permite usarlas incluso para amordazar o cegar a la persona atada sin peligro de hacerle ningún daño al retirarlas.

En este vídeo, nuestra compañera Diane te cuenta todo lo que necesitas saber sobre este tipo de cinta:

Si quieres adentrarte en el bondage de manera segura con nuestra selección de cintas, puedes encontrarlas aquí.